Se te va a romper el corazón
y no por eso vas a llorar.
Se te va a gastar el corazón
y no por eso vas a llorar.
Se te va a gastar el corazón
es normal, para eso está.
(Fragmento de una de las letras de la banda sonora de la obra).
Había visto esta forma de expresión como suelen verse esas cosas en estos tiempos: en un video en internet. Vidrio, arena entrelazada con plástico y conductores eléctricos. Y anoche tuve la oportunidad de vivir en vivo la experiencia, en el CEC, gracias a Julieta Tabbush, nacida en Neuquén y su grupo mexicano “El Ojo”, en el Festival Eclipse de teatro de sombras (programación en www.facebook.com/gurumujeresdesombras).
(Fragmento de una de las letras de la banda sonora de la obra).
Había visto esta forma de expresión como suelen verse esas cosas en estos tiempos: en un video en internet. Vidrio, arena entrelazada con plástico y conductores eléctricos. Y anoche tuve la oportunidad de vivir en vivo la experiencia, en el CEC, gracias a Julieta Tabbush, nacida en Neuquén y su grupo mexicano “El Ojo”, en el Festival Eclipse de teatro de sombras (programación en www.facebook.com/gurumujeresdesombras).
| El gallo rojo, el gallo negro y Julieta. |
La música resucitando de entre los ceros y los unos, renaciendo por los
parlantes para guiar los movimientos de una mano sobre un retroproyector de
acetatos, dando forma y vida a la arena que aparece en la pantalla grande. Una
forma particular de teatro de sombras, donde los dibujos nacen, cambian y se
entrelazan en una historia que se va, como arena entre los dedos.
Una vez pensé que el conocimiento
científico humano está basado en la arena. Galaxias y moléculas se hermanan en
el relato visual del vidrio, que es poco más que sílice fundido. Mirando la
arena el hombre imaginó lugares distantes, o demasaiado pequeños; planetas,
microbios y átomos. Y en esto fundaron su dominio quienes supusieron que el
conocimiento es poder. O quienes en estas visiones justificaron ese poder. O
quienes no pudieron ver más que el reflejo de su propia forma.
Ayer me retrotraje a estas ideas abandonadas, conclusiones de otro yo bastante menos tendiente a la práctica (que confundía la facultad de filosofía con la facultad de filosofar). Y las vi a través de un retroproyector, en dibujos trazados en arena, a través de lentes de vidrio iluminados por resistencias de tungsteno incandescente.
Ayer me retrotraje a estas ideas abandonadas, conclusiones de otro yo bastante menos tendiente a la práctica (que confundía la facultad de filosofía con la facultad de filosofar). Y las vi a través de un retroproyector, en dibujos trazados en arena, a través de lentes de vidrio iluminados por resistencias de tungsteno incandescente.
| Todo en el mismo lugar. |
Les dejo las palabras de Julieta y los
invito a ver la obra en la Isla
de los Inventos (Corrientes y el Río, aunque es un poco antes del agua), este
Miércoles a las 16 hs. Y el Jueves (19 de Julio) de 16 a 19 estará dando un taller
de “Animación en tiempo real”.
“Recuperar un aparato casi obsoleto en términos tecnológicos, como es el retroproyector, nos abrió un abanico de posibilidades para desarrollar técnicas de animación visual y construir un gesto plástico propio. La técnica que utilizo en este Cineamano surge en los años 60’s, en Canadá, con los movimientos artísticos de la época, rupturistas y psicodélicos. En nuestro laboratorio aprehendimos la técnica, la hicimos nuestra y la investigamos hasta lograr una narrativa propia, auténtica, que pretendemos se multiplique y colectivice.
El Cineamano que presento en esta oportunidad, surge de una selección de canciones de autores mexicanos con quienes comparto su mirada crítica, política y antropológica. La esencia latinoamericana de las realidades que se cuentan o cantan en las canciones podría habitar en cualquier ciudad, pueblo o barrio de los países oprimidos de nuestro continente.
El Cineamano pretende contagiar y motivar a toda persona que quiera expresarse plásticamente, sosteniendo como manifiesto que el ser humano tiene la capacidad creativa para desarrollar sus ideas, sus pensamientos, y mientras transitamos ese camino nos transformamos en seres libres y felices.
Mi deseo, en términos personales, es que
el Cineamano se multiplique y mine los establecimientos, que sea testigo y
cómplice de narrativas diversas, que sea
de todos y de nadie, como las ideas.”
Y me quedan preguntas: ¿Quién dibuja los barrotes? ¿Quién denuncia los barrotes? ¿Quién pone los barrotes?


